Compilación
PARKER 51
SAMUEL SCHKOLNIK
(UNT - Tucumán)
Es una suerte para sus lectores que Samuel Schkolnik haya llegado a compilar antes de su muerte este conjunto de escritos filosóficos valiosos (ensayísticos y de ficción) que permanecían sueltos, tanto inéditos como publicados en este suplemento literario. Como casi toda su obra, no se trata de un trabajo académico: en cada texto le bastan al autor unos pocos renglones para introducirnos en un aspecto esencial del mundo, para imbuirnos en una atmósfera donde conviven la curiosidad del niño con la potencia del pensamiento para apresar la realidad.
Buena parte de las ideas centrales de Schkolnik, que no se encuentran expuestas en ningún volumen orgánico, pueden reconstruirse a través de este libro. Se despliega a través de los distintos escritos, por ejemplo, su concepción de lo real como una parte de lo posible (y la consecuente incapacidad para entender lo real sin captar lo posible), o la denuncia de la significativa confusión entre lo universal y lo público.
Muchos de los temas que lo obsesionaron reaparecen en este volumen, como la renuncia a la búsqueda de la verdad concomitante a los marcos institucionalizados del conocimiento, o la asimetría entre nuestra existencia finita y nuestro anhelo de infinitud.
Un cierto pesimismo antropológico de fondo no le impide al filósofo hallar valores positivos e indagar acerca de ellos. Tal es el caso de la amistad, el humor, la inteligencia y la dignidad. Tampoco faltan textos extravagantes (como una bienaventuranza de la mortadela) ni fuertes críticas dirigidas frente a estados de cosas actuales, como la creciente incapacidad de las personas para forjar pensamientos debido al avance de la cultura de la imagen, o la denuncia del exceso de información como un ruido que impide apuntar a lo esencial.
El lector podría preguntarse con justicia qué confiere unidad a semejante heterogeneidad de temas. Por cierto que no sólo la lapicera Parker con que Schkolnik pergeñó inicialmente estos textos (motivo que da título al volumen). Una visión coherente del universo se va perfilando de la mano de la mirada inquisitiva del autor, de la fina ironía con que se ocupa de los asuntos humanos, de las dicotomías que va desplegando en cada ensayo -usualmente cargadas de valoraciones- y de un estilo personal de escritura que resulta muy efectivo. Se trata, en suma, de un libro dirigido a lo esencial, que contrasta con las numerosas publicaciones pasatistas que hoy atiborran nuestras librerías.
© LA GACETA
Nicolás Zavadivker